La banda formada por el saxofonista, compositor, arreglador y, también, cantante presentó de manera oficial su quinto disco de estudio: En Llamas.
La velada que nos convocó el sábado por la tarde-noche comenzó con la puntualidad que suele atribuírsele a los relojes de origen suizo. Pero con la sala del Roxy, impaciente, aguardando por el grueso del público. Es que esta particularidad, de carácter internacional, no es a la que nos tienen acostumbrados los diferentes organizadores de espectáculos.
Sin embargo, Sergio Colombo y su tropa ardían de ansiedad, y nada los retendría siquiera un segundo más fuera del escenario. En un instante los músicos se posicionaron, cada cual con su instrumento y la banda comenzó a tocar, acto seguido aparecería en escena el líder de la banda para entonar Te vas y arrancar definitivamente y oficialmente la noche de la presentación.
Vestido de jean, saco y tam blanco, con agradable elegancia, el frontman comenzaba a recorrer las instalaciones del recinto. Sobre el escenario, de punta a punta, saltando y correteando, de un extremo al otro y por debajo con su mirada, atenta y cautiva, seguramente recortando imágenes en su memoria. Sin perder el aire siguió con la lista: Mi canción, Tanto, Agradezco mi suerte, No voy a pedirte perdón, este con una gran desenvoltura del cantante, y No llores, tema durante el cual Colombo liberó sus largas rastas, para que lo acompañen, con sus movimientos libres, al compás de cada tema, o simplemente se regodeen acariciadas por el viento.
A esta altura de la noche el salón ya había acogido a los que, por lógica, llegaron varios minutos luego de la hora establecida. A pesar de esto, durante toda la velada seguiría acercándose gente con su entrada. El show seguía con palabras de agradecimiento por parte de la banda y un intento de cántico alusivo a la agrupación, que no prosperó demasiado por parte del público. Es que cuesta rimar con “El Natty Combo”, pero la imaginación e inventiva del público lo resolverá en breve.
A continuación la lista siguió con lo que me gusta llamar, ya que muchas doctrinas e ideologías tienen el suyo, el “Manifiesto Natty Combo” en forma de canción. Sólo basta prestar atención a sus clarísimas estrofas para entender la esencia y el arte de esta gran banda: “por amor al reggae es que vamos a seguir haciendo lo que nos hace feliz, así que no se esmeren en criticar, no pierdan el tiempo, la música que hacemos sale desde el alma”. Luego el tema Willow Tree, del ícono del rocksteady jamaiquino Alton Ellis; un gran homenaje por patre de los locales.
Desde la previa estaba anunciada la participación de varios invitados, y suponíamos que la presencia de Alika, que participa en el disco, era indiscutible. Pero al comenzar a sonar 13 vidas, las palabras del cantante nos indican que la Sista no iba a poder estar presente, por lo cual el tema iba dedicado a ella. Es que la cantante tenía un compromiso asumido en la ciudad de Rosario. Era el turno del tema que le da el nombre al disco, para cerrar el primer acto de la obra.
Una hora exacta del repertorio casi completo de En Llamas, solo quedó fuera de la lista Creo en tu amor. Por ende, aprovechamos el descanso para tomar algo y demás. Y al ratito, la banda de nuevo en su lugar tocando Barrio Chino, seguido por unos maravillosos segundos de Heartbreaker, de Led Zeppelin, como alguna vez los Nonpalidece lo hicieron con Whole lotta love.
Ahora si, ya estábamos inmersos en el segundo acto, el cual estaría compuesto por temas de sus cuatro producciones anteriores. Corre por tu vida, El jefe y Memoria, junto a los vientos que ingresaron en la segunda etapa, para que Sergio deje el micrófono y se calce el saxo –imposible que no se me venga la imagen de Encías Sangrantes a la cabeza-. Ya estamos escuchando la intro de Impulso, y preparándonos para movernos como sea, pero a sabiendas de que nuestros cuerpos no nos permitirán quedarnos quietos. El ohh ohh incentivado por el saxofonista forma parte indivisible del tema, como un instrumento más.
El final se acercaba, y era el turno de que entrase al escenario Néstor Ramljak, vocalista de Nonpalidece, para acompañar con su voz el tema Cinco de Superdubwiwe, uno de los primeros en los que Colombo metió su voz. Aplausos y a cantar. Después, el micrófono volvió definitivamente a las manos de Sergio para que se despachara con El tiempo y el clásico de Bob Marley, Stop That Train, acompañado por las voces de su gente.
Dos horas habían pasado desde el comienzo del show, y el tema que parecía quedar afuera, estaba comenzando a sonar: Creo en tu amor, con un cantante descontrolado, saltando en el lugar, revoleando las piernas, arengando y pidiendo palmas, las cuales llovían incesantes, y manejando los tempos de la banda, para permitir el acople de las voces aficionadas.
Así se despidieron, entre aplausos y saludos, y aunque todos esperaban el bis, los Natty Combo ya no volverían al escenario. Mas allá de algunas quejas y amagues, por un reclamado bis –realmente innecesario, debido a la calidad del espectáculo- los espectadores se retiraron temprano y satisfechos del salón. Dos horas de puro reggae, con los condimentos de puntualidad y organización justos, eso fue el Natty Combo Style.

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esta banda es lo mejor!! q paz q trasmite….
buenas vibras
Alta vida al Reggae y al Natty !
Ver al Combo en vivo, es una experiencia única !
Muy buena la página, sigan así !
me encanta natty me gustaria saber cuando vuelve a la argentina a tocar nunca los vi en vivo y me encantaria conocerlos.aguante el reggae