Jueves por la noche. Lluvia y mucha. Luego de una tregua con el clima, nos volvimos a sumergir en los fuertes vientos y el agua, ocasionadas según teorías meteorológicas, por la Santa Rosa. En fin, tormenta o no, el Luna Park nos esperaba para disfrutar de una velada a puro reggae, dancehall, ragga and hip hop combineishon.
Sí, señoras y señores, llegamos al mítico estadio de la calle Corrientes, y si hay algo que aun es novedad es que cada vez son más los recitales que comienzan a horario. Nos acercamos a la boletería y por medio de las puertas que dan a la calle Bouchard ya se escucha la primera banda en escena. Logramos ingresar y para nuestra sorpresa y bienvenida, el cantante Jamaiquino U-Roy nos recibe sobre el escenario.
Escenario chato, sin escenografía alguna, solo ambientado por las luces. En muy buen estado físico y con una calidad sonora (esperada), U-Roy fue desarrollando su set list, acompañado de otro cantante que por momentos se convertía en primera voz y luego segunda. intercalándose con el jamaiquino. Dentro de sus temas y como es su costumbre, el jamaiquino hizo sonar los riddims de varios hits como Same Song de Israel Vibration y Soul Rebel de Bob Marley, entre otros. Así fue desplazando una gran oleada de clásicos propios y prestados. Un condimento preciso y sabroso de la música de la isla.
Como mencioné anteriormente, el recitale comenzó a horario, por ello disfrutamos poco de U-Roy. Tiempo en el aire, armado y desarmado. Sólo nos distanciaron segundos de la siguiente banda.
Mustafa Yoda en las bandejas nos brindaría unos temas de hip hop con buenas bases a cargo de su Dj, y con un mensaje claro sobre el Hip Hop y la falta de inversión en el mismo.
No solo el público se demora, a veces las estrellas también. Y aquí vale remarcar la palabra “estrella”, ¿por qué? Compuesta por algunos integrantes de El Natty Combo y Sinsemilla, y haciendo tiempo con un ameno riddim, la backing band que acompañaría a El Roockie ya se encontraba más que lista para arrancar. Pero, sin lugar a dudas, el panameño aín no lo estaba.
Aproximadamente 20 minutos mas tarde, ya con un público que de tempranas horas aclamaba por quien seria la estrella de la noche (Morodo), El Roockie subió al escenario.
Pocas bases reggae, y…”para las chicas que están tristes” era la frase que daba inicio a reggaetones melosos; Parece sincera, Sigue bailando mi amor, entre otros. Para cortar la dulzura, al menos unos segundos, sonaba Los chicos tienen hambre, un tema muy difundido y con una lírica de gran impronta sobre la pobreza y la desigualdad social.
Como todo festival, los tiempos de los artistas son cortos, los minutos que se van en armar y desarmar son también descuento de reloj. Si bien, se encuentra establecido el tiempo que tiene para tocar cada banda, no siempre se cumple. Cosa que, en este caso si estaba sucediendo. Un recital muy activo y entre banda y banda un entretiempo de nomás de diez minutos.
Pero el panameño no parecía tomar en cuenta esto, por lo que extendió su show tocando casi el doble de lo establecido y no solo retrasando, sino que acortando el tiempo de sus colegas. A todo esto, la respuesta de la gente no era muy ferviente.
Culmina el show de El Roockie y el recambio de escena se torna confuso. Al parecer el set que se arma no es el de la banda que debería o al menos eso parece. Finalmente sube una banda al escenario.
Sonido casi por completo, llevan a una secuencia en la que se ve al guitarrista exhausto de hacer señas de que su micrófono no anda, lo cual genera en el público una reacción de grito unánime “MICROFONO!!!”. Se hizo la luz, es que las voces se unen y cuando todos pedimos lo mismo, se logra. Entonces con una tonada entre brasilera y centroamericana el guitarrista nos dice en su cuasi castellano “no se que pasa que no pasan música. Bueno nosotros vamos a poner la música mientras esperamos”.
Y así es como los Ranking Soldiers, backing band que acompaña a Morodo, comienzan a inundar nuestros oídos, y en segundos más el madrileño está sobre el escenario. Ahora si, la gente explota, y es que el cantante español sabe poner a todos de pie. Entusiasta y alegre interactúa de manera constante con un público, tal es así que nos da a elegir si preferimos escuchar más Roots o más dancehall. Respuesta unánime nuevamente “¡dancehall!”
“Buenos Aires manos arriba!”. El estadio vibra, empujones contra las vallas y un público totalmente encendido. Esto genera Morodo, artista que se encuentra desde temprana edad en el mundo musical y no sólo avanza con su proyecto, también es reconocido por las colaboraciones que realiza con diversas bandas y músicos.
Si bien el show estaba durando ya un buen tiempo, era notoria la ansiedad y el deseo del público de que no culmine. Tal es así que Morodo les cuenta que esto es sólo un aperitivo y que casi está confirmada una segunda fecha (a realizarse el jueves 9/09 en el Teatro de Flores). De esta forma baja las ansias pero nos sigue agitando.
Faltando sólo un par de temas de la lista, desde el público vuela directo al escenario una remera de Argentina y de manera inmediata Morodo la viste y sigue cantando. Con un estadio en llamas se despide dando paso al siguiente artista, en este caso nacional. Es el joven rapero, Emanero quien junto a su Mc canta (de manera acelerada por el acortado tiempo) un repertorio que muestra en forma resumida pero contundente el contenido de su nuevo disco Arjé, presentado el pasado 15 de julio en el Marqueé. Entre ellos suenan Bienvenidos al show, Ámenme, Ódienme y Miedos.
Recta final del festival. Vale aclarar que concluido el show de Morodo una gran oleada de personas desalojó la sala. Es el turno de Actitud María Marta quién debe soportar el peso de un público seudo teen que ya cansado pide a gritos a Dread Mar I.
Muy bien encarado el desafío, las 4 cantantes desatan su potencia sobre el escenario y desplazan sus líricas con dosis feministas. Puestos los puntos bajo las palabras de Malena (cantante principal), que nos pide colaboración mínima teniendo en cuenta que no es lo que la gente quiere oír. Pura actitud, ahora se puede decir que el público acompaña. Tranquilas y relajadas disfrutan de su momento en el escenario dejando en claro sus ideales. Tema tras tema concluye el final del recorrido.
Dread mar I y los Guerreros del Rey salen ahora a escena. Mariano nos agradece por bancar y llegar hasta el final, y comienza su recital con una lista variadita entre su tercer disco Amor-es y un salpicón del segundo Hermanos, que de apoco va mutando hacia su última producción Viví en dó, la cual fué presentada en el teatro Gran Rex agotando tres funciones.
Así llegamos al final de una larga y jugosa jornada, que ha mostrado muchas características de los artistas que pasaron por ella. Y nos ha demostrado que el respeto para con el otro es necesario y es un código que no debe quebrarse. Porque si esto sucede, le quitamos el tiempo al resto de los que participan y generan retrasos que los espectadores, sin otra opción, aguantan de todas formas para ver para ver a sus artistas favoritos.
Por Fiorella Tomasello

_20120119173407.gif)
mis felicitaciones a fiorella sos una idola me encanto la nota y como contas la pura verdad, esta vez no pude ir al urban fest pero con esta nota me imaginaba todo como si estuviera ahi
me paso lo mismo con la nota del BOB MARLEY DAY q como habia ido cuando la lei era como estar ahi otra vez contando siempre la postaaa (de todo lo q se tuvo q esperar, q si bien parecia medio desorganizado q muchos fueron a ver una sola banda ILUSOSS!! fue unRECITAL con todas las letras)
AGUANTE LA JAMMING SALUDOS
estupenda nota !!!!!!!!! ni hablarrr onda k parece k estuvimos ahii!!!!!!!!!!! buenisimooo contas todo kmo tal cual es y eso es lo k kiere la gente ,con claridad muy muy buenaa . mis saludos y segui asi firme….. jahhhhhhh blesssssss